Lo más aterrador que me ha pasado en un viaje!

Hay experiencias que definitivamente cambian nuestra forma de ver las cosas, cada quien decidimos si son buenas o malas. La mayoría hemos agarrado nuestras mochilas y nos hemos ido de vacaciones sin pensar en nada más que en lo divertido que la pasaremos… Sin embargo, al viajar las cosas son diferentes (¿estás de acuerdo que no es lo mismo vacacionar que viajar verdad?).

 Antes de mi primer viaje y por supuesto antes de que dejara atrás los prejuicios de pensar que todo es peligroso al salir de mi país o de mi ciudad y que debo cuidarme de mi sombra había visto demasiadas películas tipo “hostal”, he notado como esas historias realmente impactan en la mente de los que aún no se atreven a viajar por esos temores…

Pues he aquí una experiencia que tuve en mi primer viaje, en su momento me dio terror y que hoy día es mi anécdota favorita… y ¡cómo me río al recordarla!

Esto me ocurrió en una ciudad que obviamente no conocía, el idioma ni lo entendía y tampoco tenía el vocabulario mínimo para hacerme entender. Estaba llegando a Roma a eso de las 10 pm una hora en la que yo consideraba no habría problema con el transporte y demás cosas siempre disponibles en “ciudades grandes” por supuesto yo no sabía que Europa prácticamente muere antes de las 8 de la noche.

Para mi fortuna la persona con quien viajaba, aunque no hablaba italiano por lo menos lo entendía y de esa manera le resultaba más fácil comunicarse y yo comodinamente no hacía el mínimo esfuerzo por entender pues ella me explicaba todo (mal hecho, pero son las cosas que vas cambiando). Teníamos las indicaciones del hotel para llegar y las fuimos siguiendo con dificultad pues muchos de los transportes ya no estaban disponibles, cuando preguntamos a un policía donde pasaba el autobús que necesitábamos para llegar nos dio la indicación advirtiéndonos que era peligroso y ahí empezó mi paranoia, claro él se refería a lo peligroso de esperar un vehículo en una curva sin luz y yo pensaba a que era peligrosa la zona, entonces mi mente ya estaba programada para alterarme de todo…

 Aquí comienza lo bueno… llegó el autobús al subir mi amiga comenzó a indicarle al chofer a dónde íbamos para que nos dejara en la calle donde teníamos que bajar, el conductor comenzó a hacerle señas de negación y de que no nos llevaría y señalaba nuestras maletas (seguro nos estaba diciendo que nosotros no podíamos usar su unidad y que bajáramos las maletas de su autobús), yo espantado volteé a ver a los pasajeros y todos muy mal encarados viéndome de arriba abajo, ni una sola mujer más que mi acompañante y todos hablando al mismo tiempo de nosotros!

Era un autobús de transporte público normal, con luces blancas pero muy tenues y todos sus ocupantes eran Ítalo-africanos, uno de ellos se levantó de su asiento y fue a hablar con el conductor, entonces el autobús se desvió de su ruta… ¡Horror seguro perderé mis riñones aquí!

10 minutos de silencio y de vistas fijas sobre nosotros solo me hacía sentir el latir

de mi corazón y sentir como me escurría el sudor de nerviosismo hasta que entramos en una calle oscura y solitaria donde nos dijeron a señas que bajáramos…

Al pisar la calle mi compañera de viaje me miró fijamente a los ojos y se partió en una carcajada al notarme tan pálido y ¡espantado!

 ESTO ES LO QUE REALMENTE SUCEDIÓ…

Al subir al autobús el chofer le dijo que la ruta que necesitábamos ya estaba cerrada desde hacía una hora y que él no iba para donde necesitábamos llegar, entonces al unísono todos los pasajeros que por supuesto se veían con cara de cansancio después de un día de trabajo le pidieron al chofer que se desviara pues evidentemente éramos turistas, el chofer aceptó y sus gestos de “rechazo” era para indicarnos que podíamos si deseábamos usar el portaequipaje del bus y no nos aceptó el dinero como gesto de amabilidad y no de “bájense” como yo lo imaginaba, cuando tomo otra ruta y morí de miedo fue cuando accedió a la petición de todos de desviarse para dejarnos justo donde necesitábamos llegar…

O sea, lo que mi mente prejuiciosa construía me impedía ver la realidad… eh aquí el muy acertado dicho de Mark  Twain…. “Viajar es fatal para el prejuicio, la intolerancia y la estrechez de mente.  Una visión más amplia de las cosas no puede ser adquirida vegetando  en una pequeña esquina del mundo durante toda la vida”.

 ¿Qué es lo mas raro, curioso, cómico que te ha pasado en un viaje, como has ampliado tu visión del mundo? 

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